El P.Ragheed Ganni y tres diáconos fueron asesinados por un grupo armado musulmán cuando terminaban de celebrar misa frente a la Iglesia del Espiritu Santo en Mosul. Debido al clima de tensión que impera en la zona, los cuerpos quedaron varias horas en la calle sin que nadie se atreviera a recogerlos. Desde la caída de Saddam Hussein los cristianos de Iraq son víctimas de una abierta campaña de persecución por parte de grupos islámicos.
El propio P.Ragheed había sido blanco de ataques previos. La Iglesia del Espiritu Santo ha sido reiteradamente atacada con explosivos durante los últimos años, siendo la ultima vez hace unos meses. El patriarca católico de rito caldeo Emmanuel III Delly condenó este bárbaro asesinato como "un horrible crimen contra Dios y la humanidad."




