A través de un polémico proyecto de ley se pretende que los adolescentes peruanos de entre 14 y 18 años puedan acceder a los llamados servicios de salud sexual y reproductiva -que incluyen la píldora del día siguientesin el consentimiento de sus padres.
La autoría de esta pésima iniciativa corresponde a la congresista Tula Benites Vásquez de las filas del APRA , que ha sido acusada recientemente de contratar a un "auxiliar fantasma". En una mesa redonda, convocada por dicha congresista, la representante de una ONG abortista censuró el hecho de que existan "proveedores de salud, que consideran que la única alternativa es la abstinencia y la postergación del inicio de la actividad sexual", desconociendo el éxito que han tenido estas políticas en la lucha contra el Sida en países como Uganda.




