Praga, capital de la República Checa, que salió ilesa de la devastación de las dos guerras mundiales, se enfrenta hoy a una amenaza contra el buen gusto y la sanidad mental, peor bajo algunos aspectos : el proyecto para la sede de la futura Biblioteca Nacional.
Obra del arquitecto "futurista" Jan Kaplicky, el diseño se puede describir como una estructura informe, verde y púrpura, de nueve pisos, lo que ha motivado que los habitantes de Praga lo hayan bautizado como "el hongo", "la medusa", o también "el pulpo", entre otros calificativos que expresan la fealdad y lo ridículo de la edificación.
Este atentado contra la estética y el buen gusto ha provocado el rechazo mayoritario de la población checa, incluido el del propio presidente Vaclav Klaus. Lo peor del caso es que se pretende construir este bodrio en pleno centro historico de Praga, ciudad-monumento que es una combinación de la mejor arquitectura medieval y barroca.




