La revolución cultural que avasalla Occidente busca crear la ilusión de que la castidad es una virtud impracticable, a fin de inducir a la juventud a corromperse. No obstante, cada vez más jóvenes desafían el incesante bombardeo de estímulos al hedonismo a que están sometidos. Un ejemplo de esta conducta lo da el astro de la selección brasileña de fútbol y del club Milan de Italia, Ricardo dos Santos Leite, conocido como "Kaká". El popular futbolista de 25 años declaró a la revista "Vanity Fair" que adhiere a los preceptos de la moral cristiana y que por ello junto con su esposa "elegimos llegar castos al matrimonio".
Con el pretexto de adecuarse a la realidad, el Congreso de la Republica aprobó reformar el Código Penal para despenalizar las relaciones sexuales con menores de 14 a 18 años siempre y cuando sean "consentidas". Con esta norma el Estado claudica de su deber de proteger a uno de los sectores mas vulnerables de la población como son los menores de edad, ya de por sí tan agredidos por la descomposición familiar y la propaganda hedonista.
De los Urales al Pacífico y del Mediterráneo al Océano Índico, sangre cristiana es derramada con toda impunidad en este mismo instante. Según la revista británica Sunday Express, son 200 millones los cristianos que en 60 países viven en situación de persecución en este año 2007. Aunque ha sido una constante a través de la historia el que los cristianos en los países islámicos vivan en situación de marginación, hoy enfrentan una amenaza mucho peor: el exterminio físico.
En un hecho que constituye un síntoma más de la regresión del género humano a la barbarie, un oficial del ejército ruso vendió a uno de sus soldados como esclavo para trabajar en construcciones en la ciudad siberiana de Chita.
El recluta Andrei Ruendko, de 22 años, fue vendido por US$ 2500 para trabajar bajo condiciones inhumanas, hasta que finalmente fue arrollado por un automóvil, a raíz de lo cual sufrió hemorragia cerebral, perdió la vista de un ojo y le tuvieron que amputar la pierna derecha.
Profundamente disgustados por hechos cada vez mas chocantes que tienen lugar en la Iglesia Anglicana, como la ordenación episcopal de mujeres y el sacerdocio para homosexuales, aproximadamente cinco mil fieles adultos ingresan cada año a la Iglesia Católica inglesa. Según declaraciones del P. Gerard Seerhan, sacerdote de la parroquia Santo Tomas Moro, de la diócesis de Westminster-Londres, "sólo en la Pascua, cada año, son bautizados o recibidos en plena comunión unos 800 nuevos católicos".


