ELECCIONES EN EE.UU.: Comunión sacrílega de Kerry divide a los católicos americanos
Ante la perspectiva de las elecciones americanas, la cerrada contienda agita los ambientes católicos: ¿un político católico abortista puede comulgar? ¿se le debe negar la comunión? ¿los fieles pueden votar por él?
El género de polémica canónica-dogmática que actualmente ocurre en los Estados Unidos, y que había desaparecido en el período post-conciliar, hoy regresa con vigor. La Iglesia Católica forma el mayor bloque religioso de la nación americana: 25% de la población. El protestantismo sin duda, presenta cifras más altas, pero está dividido en innumerables denominaciones, muchas irreconciliables entre sí, sin unidad jerárquica o doctrinaria. Por ese motivo, el bloque católico es decisivo en las lides electorales. Tanto más en las próximas elecciones que se prevén serán muy disputadas. En ese cuadro, el candidato demócrata John Forbes Kerry, izquierdista y abortista, explota su condición de católico para sumar votos. Incluso sus iniciales –JFK- de las que que usa y abusa, son las mismas del único presidente católico de la historia de los Estados Unidos: John Fritzgerald Kennedy. Éste último ya había impresionado al mundo católico, con su elección y su trágica muerte. Kerry sueña en igualar aquel éxito electoral Conservadurismo asume liderazgo en el país Entretanto los Estados Unidos no son los mismos que en la década del 60. De allí para acá, el conservadurismo conquistó el liderazgo que la izquierda disfrutaba anteriormente. Por ejemplo, según la Gallup, actualmente 41% se dice conservador, y apenas el 19% izquierdista. Las grandes universidades y fundaciones izquierdistas tienen muchos más recursos que los grupos conservadores, sin embargo estos superan a los izquierdistas “en organización, combatividad y pensamiento en los últimos 40 años”. Con el financiamiento del multimillonario George Soros, la izquierda está copiando los métodos de los conservadores para recuperar la hegemonía. Pero le falta una “centro de convicción y energía” (1) Comunión sacrílega de Kerry En la lucha por el voto, Kerry comenzó a participar activamente y a comulgar en las Misas en Boston, su ciudad; causando escándalo en los sectores conservadores americanos. La situación se agravó cuando el Cardenal Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, recordó que los sacerdotes deben negar la comunión a los políticos que favorecen el aborto. Inmediatamente los periodistas asociaron sus palabras a la comunión inescrupulosa de Kerry. (2)
Poco después el Obispo coadjutor de Orlando, en el Estado de Florida, Mons. Thomas Wenski, calificó de “ignorantes y sacrílegos” a los abortistas “católicos” que se aproximan a comulgar. Y dijo que sólo “una ignorancia invencible, una obstinación culpable o arraigados hábitos de pecado pueden explicar que alguien presentándose como ‘católico practicante’, pueda repudiar una o varias enseñanzas definitivas de la Iglesia”. (4) Esos dos prelados no fueron los únicos. Meses antes el Arzobispo de Nueva Orleans y el Obispo de La Crosse de Wisconsin, negaron la comunión a legisladores abortistas. (5) Desafío izquierdista y prohibición Mientras eso sucedía el candidato demócrata John Kerry, en actitud desafiante, volvió a comulgar frente a numerosos periodistas que fueron a cubrir el escándalo. (6) En virtud de la ardorosa discusión la Conferencia Episcopal Americana, creó un grupo especial para estudiar el caso, presidido por el Cardenal Arzobispo de Washington, Mons. Theodore E. McCarrick. El purpurado quedó en difícil situación. Ya que el progresismo católico, siempre favorable a la izquierda, es fuerte en los medios episcopales, el Cardenal tuvo que reconocer que no todos los Obispos están dispuestos a negar los sacramentos a los candidatos abortistas. Los prelados propensos a no negar la comunión, alegan razones pastorales para su actitud, y acaba discordando con los obispos que ya habían negado la comunión, así como con la orientación del Cardenal Mons. Arinze. (7) En apoyo a Kerry 48 congresistas “católicos” progresistas, escribieron una carta a los obispos americanos criticando la medida de la Iglesia de rechazar la comunión a políticos abortistas. La actitud de los 48 congresistas levantó numerosas protestas. La organización pro vida American Life League (ALL), por ejemplo, respondió que esos legisladores “no entienden la propia fe que proclaman”. (8) Para la ALL, ellos endosan “una manera evidente de fanatismo anticatólico”. La entidad acrecentó que los 48 tomaron una actitud que“el Cardenal McCarrick no debería tolerar. Es que hay una verdad simple y objetiva: no se puede ser católico y a favor del aborto. Los Obispos tienen la obligación de sustentar esta verdad”, explicó Judie Brown, directora de la ALL. El ex Embajador de los Estados Unidos ante la Santa Sede, Raymond Flynn, calificó de “irreverente y arrogante” la carta de los 48 políticos “católicos”. En entrevista a la TV, Flynn afirmó que los congresistas demócratas abortistas “quieren ser católicos en el día de las elecciones y conquistar el voto de los católicos”; sin embargo, “cuando están en Washington, o en el Congreso, constantemente votan a favor del grupo radical bien financiado que trabaja contra el más importante de los derechos humanos: el derecho a la vida”.(9) La polémica continúa
y puede alcanzar repercusión mundial, y la actitud pastoral que tomen
los obispos americanos, será gravitante. Desde ya se plantea una vez
más el papel central de la Iglesia Católica en el curso de
la Historia, a punto que –a pesar de la crisis que la aflige- la posición
que la Iglesia adopte será de capital importancia para la decisión
de las próximas elecciones presidenciales en la mayor potencia de
la Tierra, aún teniendo mayoría protestante... Notas: 1.The New York Times, 18/05/04. 2.Agencia Zenit, 22/4/04. 3.“ACI”, 16/04/04. 4.“ACI”, 20/05/04. 5.Cfr. Catolicismo n0 639, marzo 2004. 6.ACI”, 27/04/04. 7.Agencia Zenit, 21/05/04 8.“ACI”, 21/05/04. 9.“ACI, 24/05/04.
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