El Milagro Eucarístico de Lanciano



Desde hace casi 1300 años está expuesto a veneración pública uno de los mayores portentos visibles de la historia de la Iglesia: el célebre Milagro Eucarístico de Lanciano.

Los fieles encuentran en dicha localidad italiana, dentro de la iglesia de San Francisco,  un fino ostensorio unido a un relicario, conteniendo aquél una hostia de carne y éste partículas de sangre coagulada, que tomaron esa apariencia mientras un sacerdote celebraba la Santa Misa. Para conocer cómo sucedieron los hechos, nada mejor que recurrir al relato que se encuentra en los archivos del propio lugar:

“En esta ciudad de Lanciano, hacia el año 750 de Nuestro Señor, se halló, en el Lanciano, Italia monasterio de San Legonciano y San Domiciano, donde vivían monjes de San Basilio, hoy llamado de San Francisco, un monje que, no bien anclado en la fe, literato en las ciencias del mundo, pero ignorante en las de Dios, dudaba cada vez más de que en la hostia consagrada residiera el verdadero cuerpo de Cristo, y de que en el vino estuviera su verdadera sangre. Sin embargo, no abandonado por la divina gracia de la oración, constantemente rogaba a Dios que le arrancase del corazón esta llaga, que le estaba envenenando el alma. Cuando el benignísimo Dios, Padre de misericordia y de todo consuelo, se complació en sacarle de aquella brumosa oscuridad, le hizo la misma gracia a la que ya asistiera el apóstol Tomás1.

(...) Mientras una mañana, durante el sacrificio, tras proferir las santísimas palabras de la consagración, se hallaba inmerso como nunca en su antiguo error, vio convertirse el pan en carne y el vino en sangre. De tan estupendo y grandioso milagro se quedó aterrorizado y confuso; pero, al final, cediendo el temor a la alegría del espíritu que le llenaba los ojos y el alma, con rostro jocundo y bañado por las lágrimas, se volvió hacia los presentes y dijo: ‘Oh, dichosos asistentes, a quienes Dios Bendito, para confundir mi incredulidad, ha querido revelarse en este Santísimo Sacramento y hacerse visible a vuestros ojos. Venid, hermanos, y mirad a nuestro Dios que se ha acercado a nosotros. He aquí la carne y la sangre de nuestro amadísimo Jesús’ ”2.

Para medir la extensión de este milagro, en 1970-71, un equipo científico a cargo del Prof. Odoardo Linoli realizó pruebas sobre las dos especies, algunas de cuyas conclusiones son sorprendentes:

  • La carne es de un corazón humano y se pueden identificar en ella varias partes estructurales de éste.
  • A pesar de haberse deshidratado con el paso de los años, sus células musculares son como las de un corazón sano que estuviera en pleno funcionamiento.
  • La sangre es humana, de tipo AB positivo.
  • Ésta presenta las proteínas que se encuentran en la sangre fresca.
  • No han sido sometidos a procesos artificiales de conservación. Teniendo en cuenta las características naturales de toda carne y sangre, aunados a la acción de agentes atmosféricos y biológicos, no se encuentra explicación suficiente para esclarecer su conservación.
  • La sangre forma cinco coágulos de distinto tamaño, que pesan  15.18 gramos cada uno. Lo admirable es que al colocarlos juntos en la balanza se registra el mismo peso (prodigio que ya había sido descubierto en 1574)3.
 
Fino ostensorio conteniendo
la milagrosa Hostia de Carne.


Relicario con las partículas
de Sangre coagulada



Más tarde se han realizado investigaciones que no han hecho más que confirmar los hallazgos de 1971, incluyendo una realizada por agentes de la Organización Mundial de la Salud.

Esta maravilla provoca la admiración de los fieles que reconocen que la Iglesia es Maestra de la Fe, y que por lo tanto dice la Verdad cuando nos habla de la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía. Al mismo tiempo, causa la confusión de aquellos que —no queriendo admitir más superioridad ante ellos que la de su propios apetitos e ideas—, insisten en afirmar que Dios no existe. Ellos nunca podrán encontrar una explicación humana satisfactoria para semejantes prodigios.

Fuentes Consultadas.

- Stefanía Falasca. “El más Antiguo Milagro Eucarístico Visto por la Ciencia Moderna”,  en Humanitas No. 14, Santiago de Chile. http://humanitas.cl/biblioteca/articulos/d0158/

- Tríptico “Il Miracolo Eucaristico di Lanciano”. Lanciano, sin fecha.
www.corazones.org/lugares/
italia/lanciano/a_lanciano.htm


(1) Es decir, la gracia de ver y tocar físicamente el propio milagro para desterrar sus dudas.
(2) El relato original fue robado aproximadamente en 1500. El texto aquí transcrito pertenece al manuscrito que fue redactado después del robo, por personas que conocieron el antiguo.
(3) Si deseas profundizar más en el aspecto científico, te recomendamos ver http://www.corazones.org/sacramentos/eucaristia/milagro_lanciano_ciencia.htm





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