En la clase con el Dr. Pafuncio

¿Es ABSOLUTO que la VERDAD sea RELATIVA?

Pepe es un cachimbo que asiste a una de sus primeras clases con el profesor Pafuncio Guevara, doctor en Materialismo Histórico y Revolución Social por la Universidad Patricio Lumumba. En cierto momento de su exposición académica, el catedrático parece llegar como que a una cumbre, toma aires de quien va a decir algo cuya profundidad insondable merece ser venerada por todos sus discípulos, y proclama:

-...porque TODO ES RELATIVO, NADA ES ABSOLUTO.

Con aspecto de Papa ateo que acaba de definir un dogma indiscutible, el Dr. Pafuncio le cede la palabra a Pepe, que ha levantado la mano.


-Dígame, por favor, doctor -dice nuestro amigo, con mucho respeto-, lo que Ud. acaba de decir, ¿es una verdad relativa o absoluta?
A don Pafuncio le cambia la expresión. ¡En 35 años de cátedra nunca le habían preguntado algo así! Y se fue poniendo colorado, pensando para sí mismo: "Si digo que mi afirmación de que "todo es relativo" es una verdad absoluta, me replicará que estoy negando que todo sea relativo, y por tanto me contradigo. Y si afirmo que es una verdad relativa me dirá que entonces hay cosas absolutas, ya que mi opinión es relativa. No hay salida...". Casi ni ha podido terminar de pensar estas cosas, cuando Pepe agrega:


-Yendo a un terreno más concreto, profesor: ¿Nuestra propia existencia es relativa o absoluta? Creo que estamos de acuerdo en que es absoluta. Porque, por más que la mayoría de habitantes del mundo no lo sepa, el Dr. Pafuncio Guevara está aquí, dictando cátedra. Si alguien negara esa realidad, no por ello hará que Ud. deje de existir.
Lo mismo sucede, por ejemplo, con Dios: O existe o no. Lo que pensemos en este caso es una opinión, fruto de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad - que a veces no quiere aceptar a Dios para vivir más cómodamente-, pero, en sí, LA EXISTENCIA DE DIOS NO ES RELATIVA SINO ABSOL... 

-...¡Bueno! -interrumpe el catedrático, que ya había pasado del rojo al amarillo y ahora está de color verde- ¡Nos estamos desviando
del tema de la clase!... Pero...Esa es TU verdad, como yo tengo MI verdad, y cada uno tiene la suya... ¡Hay que quitamos esas ideas atrasadas ... que no nos dejan evolucionar!... Pero nos habíamos quedado en que los mochicas... etc... etc... etc... -Y así, don Pafuncio deja zanjado el tema evitando resolverlo.
Visiblemente descompuesto, el docente continúa por algunos minutos, y concluye diciendo:


-Disculpen, jóvenes; hoy tengo que retirarme antes de la hora... Continuamos en la próxima clase. -Y sale con cierta prisa, sin dar oportunidad a preguntas.

Pepe se queda admirado de cómo hay quienes enseñan cosas que no son lógicas como si fueran dogmas inapelables. Y lo peor, cómo eso hace que muchos que ingresaron a la Universidad teniendo convicciones sólidas, las vayan perdiendo poco a poco, casi sin darse cuenta. Éste es un llamado a no dejarnos dominar la mente por los "doctores pafuncios" y por los compañeros "pafunzoides" que nos rodean.





Este artículo proviene de Reconquista
http://www.reconquistaperu.org

La dirección de este artículo es:
http://www.reconquistaperu.org/modules/sections/articulo-88.html